sábado, 17 de octubre de 2015

Continúa.

Despertó de su no-sueño.
Retomó el camino que nunca dejó.
Dispuesto.
¿A qué?
A todo. 

Luz muerta en la tarde del sábado

Molido, desgastado por el ensañamiento constante. 
Te agachas.
Un golpe.
Intentas levantarte.
Otro golpe.
Ya no hay superficie sin moretón, ya no hay lágrima sin sangre.
Otra tarde más.
Fría, oscura, solitaria.
Petrificada en un adiós que duele siempre.
Erosionado como el camino que ha sido pisado por tanques militares.
Inútil, iluso idealizador.
¿Y que soy para quien?, si por ser no soy ni para mí.
Luz muerta de una sonrisa que ya sólo llora.

viernes, 16 de octubre de 2015

Despreciado

Haces mil cosas.
Lo impensable y lo indecible.
Esperas.
Te niegas a tí mismo.
Y que recibes.
Nada.
No hay esperanza. 
No hay luz al final del túnel.
Ya no hay nada.
Solo lágrimas.
Solas.

lunes, 12 de octubre de 2015

Escritura lunar

Sus lágrimas brotaban de sus ojos como queriendo explicar lo que no se puede decir con palabras.
Te quieros en forma de líquido.
Se besaban y se abrazaban como si fuese la última vez que se fuesen a ver.
Te busco todas las noches en mis sabanas encontrando el delirio de tu existencia en mi mente.
Pero con eso me conformo de momento.
Me conformo porque sé que algún día nos encontraremos sin buscarnos, abrazándonos y besándonos para siempre como si fuese la última vez que lo hiciésemos.
Como si nos fuésemos a separar 2200 Kilómetros.

viernes, 9 de octubre de 2015

Humedece bien la caña

El viento se hacía cada vez mas fuerte, parecía que me iba a echar a volar, pero eso para mí no era ningún problema, yo siempre he estado acostumbrado a esas interminables tormentas, a las tormentas de arena, al viento que azota y erosiona la tierra sin piedad.

Aquél día las nubes se ceñían a ese pueblo-capital costero de manera amenazante, pero pasaría lo de siempre, las voces sin rostro dirían que nunca llovería allí, pero ese día miré al cielo y sentí la corazonada de que llovería, de que de repente el viento cesaría y el calor se desmoronaría como si de una superestructura en su muerte se tratase.

Mis ojos alzados en el horizonte lunar al que le pedí mil veces que me ayudase en mi nuevo futuro, todo en la buhardilla donde todo lo gané y todo lo perdí, la buhardilla que guardaba conexión con lo que no era y sería y con lo que había sido y seguiría siendo.

Y en ese momento, cayó la primera gota, abriéndose paso tras el mar flotante de arena africana que sobrevolaba nuestras cabezas. La lluvia vino del mar, de ese horizonte que escudriñaba todos los días aquél niño que veía llegar el crucero todas las mañanas cada vez que iba al colegio. Las gotas llegaron a la playa, las piedras estaban tan calientes que cuando la lluvia llegaba al que parecía que era su destino final éstas se evaporaban instantáneamente creando otra nube en medio de mis ilusiones. Fue maravilloso. Parecía que de un momento a otro vendrían seres venidos del mas allá de formas fantasmagóricas para dar constancia del pasado de aquel peñasco en el océano Atlántico.

La puse, dejando la pequeña línea negra por arriba de la parte superior, la abrazadera la puse de manera que quedase un filo de un milímetro de grosor del elemento productor, había que dejarla vibrar, lo suficiente como para que estuviese tranquila contigo y se quedase y lo suficiente como para que fuese libre y pudiese respirar por sí misma. Un binomio perfecto. La alineé con la llave 12 con el gesto con el que el cazador ve desparecer la vida en su presa. La mirilla de la escopeta. Me senté.

Los músculos relajados, la mente en blanco.

Y usando el peso necesario pero sin pasarme empecé a tocar en do menor, las manos viajaron solas hasta llevarme al lugar del que nadie me puede sacar cuando vuelvo a ser yo.

La lluvia caía incesantemente, nos abrazaba en nuestro abrazo a la vida, en nuestras gracias a lo desconocido por brindarnos aquello que tanto nos gustaba.

Había vuelto a pasar, la esperanza volvió.

jueves, 8 de octubre de 2015

Plegarias a la inmensidad del orden desconocido que nos rige.

Llegado a este punto, pienso que habrá algo que nos gobierne, algo que actúe como guionista de esta historia. Han pasado de convertirse en deseos, a convertirse en plegarias a lo desconocido, como última baza, como clavo ardiendo al que agarrarse cuando lo que hay debajo de tus pies se consume a la velocidad de la luz.

Será un dios... 
Será una fuerza cósmica...
O serán la fuerza de nuestros deseos...

A ese elemento le dedico las plegarias que en forma de lágrimas pugnan por salir cada noche. Le pido a aquello que lo lleva todo que por favor no me separe ni de mis últimas ilusiones ni me separe de el. 

Sólo... Te lo pido... 

Un poco de suerte nada más...

miércoles, 7 de octubre de 2015

La ira

Si no lo consigo será por vuestra culpa.
Era posible, muy posible... Un plan realista.
Tan sólo había que abrir la mente.
Tan sólo había que dejarse de...
Bueno, habría que dejar se ser como sois.

Eso sería pedir lo imposible.

Qué casualidad, como yo siempre soy.
Pidiendo lo imposible.

Si no lo consigo...

El puente hacia lo infinito

Quiero que venga el año que viene, que vaya todo bien, lo quiero, y ya se ha tornado como el capricho de un niño pequeño, que patalea y llora sin parar hasta que lo consigue.

Estudio e intento avanzar, pero las rocas que me ponen en el camino se hacen cada vez más pesadas de destruir.

Pero hay que insistir, luchar incansablemente, no dejar de perseverar.

Pero es que por fin vuelvo a tener ilusión en algo, algo en base a lo que poder trabajar, algo con lo que soñar por las noches, algo a lo que abrazarme cuando todo se vuelve negro.

Me acuerdo de la película "En busca de la felicidad".

Es mi meta, lograrlo, alcanzarlo, superarlo y sobrepasarlo, por fin conseguir algo, no basarme en proyectos vacíos que acaban muriendo, no, este va a ser un proyecto vivo, y haré todo lo posible por conseguirlo.

Aunque a veces decaiga por su culpa, aunque me pongan miles de zancadillas, me levantaré, y me levantaré cada vez mas fuerte, mas enérgico, forzando una estremecedora sonrisa.

Ya se acabó, ya no soy un niño.

Su problema es que no me comprenden, no creen en mí.

Yo les voy a enseñar a que sí pueden hacerlo.

lunes, 5 de octubre de 2015

La lucha contra lo imposible I

Ira, rabia, dolor, lágrimas, impotencia, tristeza, frustración. Y que más. Es lo único que parece que me aportan, parece que desde hace unos años nos vemos arrastrados a esa vorágine destructiva.

Y es que aunque me tachen de egoísta ninguno de nosotros somos buenos para ninguno de nosotros. Yo ya se que no puedo hacer nada más para intentar que vean más allá de sus ojos cerrados, ver más allá de su pensamiento obsoleto y atrasado. Sí. Están atrasados, su mentalidad es cerrada, es escéptica ante cualquier cambio. Su zona de confort está delimitada y vallada por sus convicciones. Salir de ella, ser valiente e intentar lo imposible es para ellos cualquier cosa menos buena.

Atreverse a lo imposible, atreverse al cambio, atreverse y hacerlo. Han vivido en su conformidad, y aunque les plantee soluciones para poder llegar a un acuerdo ellos no quieren entenderme. 

Es que sinceramente ha sido así toda mi vida, ellos nunca me han entendido, tienen sus ideas escritas a fuego en sus mentes y nunca cambiarán de ideas. 

Y quiero huir, no puedo más con ellos, a veces siento la necesidad de gritar y estallar en pedazos en medio de una gran explosión fruto de la ira, a veces tengo ganas de consumirme en mis lágrimas y diluirme entre las ilusiones que día a día asesinan con los ojos escépticos de la incomprensión.

Y es que es todos los días lo mismo. Yo soy don defectos. 

Me aseguró que nunca sería feliz allí a donde fuese, es más, me dijo que nunca seré feliz.

Por eso voy a intentar lo inimaginable, y lograré plantarme en Barcelona y estudiar donde siempre he querido, no quiero seguir posponiendo mis ilusiones. No quiero seguir diciéndole no a mis sueños, no si el argumento para renegar a ellos está fundamentado en el conformismo.

No puedo seguir más renegando a lo que quiero, a lo que siempre he querido. 

¡No es imposible!

Pero ellos me ven con sus ojos, 

Según ellos soy un loco que lo único que hace es dar saltos de un lugar a otro, sin saber muy bien que camino tomar, lo que ellos no saben es que el camino que tengo que tomar está en la dirección opuesta al que ello me marcan.

Creen que no soy capaz, no creen en mí. 

Asienten para callarme, como se les hace a los locos, pues igual...

Ellos creen que la vida es estudiar para ganar dinero y subsistir.

Yo creo que hay que comenzar a vivir desde ya mismo. 

Ya estoy harto, quieren que sea igual que ellos, quieren que entre en sus parámetros, y yo ya me salí de ellos hace muchísimo tiempo. Cortándome las alas no es la manera para dejarme volar. Necesito volar, salir, escapar y huir.

Parece todo catastrófico, parece una exageración de un adolescente tardío que está rebelado contra sus padres. 

Pero no es así.

Es una historia que se lleva repitiendo siempre, desde que comenzó a despertar en mí la idea de libertad. Desde que mi mente despegó hacia otros lugares que ya no podré dejar.

A veces pienso, pues sí, estoy loco, loquísimo, ¡como una cabra!, quizás sea esa mi esencia. La locura.

Soy ese revuelo de miles de cosas indeterminadas, ese revuelo de ilusiones, impulsos pasionales, locuras. Un bohemio.

Pienso mucho en el día en el que pueda emanciparme, y por fin ser yo, y no ser quien quieren que sea. Por fin poder tomar decisiones sin tener que rogarle a los dioses...

Pero creo que es momento de rogar a ese ente que lo mueve todo, rogarle que por favor, me ayude.

Lo que ellos identifican como mi defecto, yo lo identifico como mi ser, que para mí, es mi gran virtud.

Supongo que ahora la frustración es demasiado grande como para escribir algo en claro, y que se entienda mínimamente lo que siento... 

No sé, todo es confuso y a la vez claro. La contraposición de nuestra manera de ver las cosa, representada en esa confusión/claridad a la que nos arrastramos cada vez que nos encontramos.

Ayuda... 

domingo, 4 de octubre de 2015

Me voy a la Granja

Supongo que ya es domingo por la tarde, ese momento de la semana que tanto detesto, y supongo que es también porque casi no he trabajado nada, el por qué siento que hoy es un domingo mucho mas pesado que cualquiera.

Hoy no busco la soledad, hoy no busco la introversión que a veces me puede caracterizar.

Tendré que ponerme a trabajar, empezar a tomarme los estudios como si de mi trabajo se tratase... Hoy me levanté diciendo, quiero acabar la carrera ya, ahora mismo, quiero saborear los primeros índices de independencia, quiero hacer el loco con mi vida sin tener que pensar en las repercusiones que pueda tener...

Me encanta vivir al límite, y aunque ellos quieran protegerme, yo sé que soy un buscador de experiencias límite.

Me encantan.

Pero últimamente las cosas han cambiado, han sido tres años... Extraños.

Y me levanto esta mañana queriendo acabar ya, queriendo tocar la independencia.

Me he levantado queriendo muchas más cosas, un revuelo de miles de cosas...

Moverme de aquí, volar lejos, estar lejos, respirar otra cosa, huir de esta capital de provincia, anquilosada en cierto sentido. Me encuentro entumecido. Apático. Pero a la vez con ganas.

Es una época muy rara, muy extraña.

A la vez apática y a la vez no...

Yo que sé.

Supongo que ahora iría a la Granja a tomarme un cacolat con una ensaimada.

jueves, 1 de octubre de 2015

Res derelictae

Pasa la tarde, y el sol se va yendo poco a poco, dejándole el relevo a las farolas, las estrellas, y la luna. Otro día más se va, otro día que pasa y no vuelve, un día de una cuenta atrás o un día de una interminable suma. Vuelve la noche, vuelve la hora de irse a dormir, las horas en las que todo pasa sin darnos cuenta. Vuelve la noche en las que unos aman, algunos lloran y otros descansan.

Llegan mis desvelos, se van, me duermo.

Amanece, el sol vuelve a aparecer anunciando otro día más en esa cuenta atrás o en esa interminable suma, una vez más comienza el día, comienza para morir en la tarde, y va a dar su último suspiro en los brazos de la noche, donde unos aman, algunos lloran, y otros descansan.


lunes, 28 de septiembre de 2015

El lunes

Supongo que será que es por culpa del lunes, sí, definitivamente lo es, aparte de eso, los domingos por la tarde también me suelo sentir de la misma manera, es una mezcla de muchas cosas, supongo que todo se remonta a la sensación de agobio que tenía cada vez que llegaba un domingo por la tarde y no tenía los deberes hechos, los sábados son mi día perfecto, el día en el que puedo ser sueño de mí mismo, los viernes por la tarde son fantásticos, me uno al grito popular de... ¡Por fin es viernes!. Los martes no son tan duros, la semana comenzó y por lo menos no es lunes, el miércoles es un día neutro, la costumbre, pero ese día siempre pienso que ya falta un día para que pueda decir... ¡Mañana es viernes!, y llega el jueves y puedo decir que mañana es el último día de clase.

Pero todos los días de echo de menos. Y sonrío. Sonreír...

¿Por qué sonrío?

Porque falta un día menos para que puedas hacer que la tarde de los domingos sea mejor, puedes darme mimos en la ñoñería del lunes, y puedes quedarte conmigo en la mañana del sábado...

¿Te parece?

domingo, 20 de septiembre de 2015

Max Richter

Parece ser que al fin todo va bien, que las incertidumbres que se planteaban se han resuelto, y de lo que depende mi futuro es de trabajar duro por el, de seguir hacia adelante. Creo que es una salida definitiva del túnel, no es un espejismo, como otras tantas veces, espero que esta vez sea real.

Hoy pasé cerca de ellos, pasé cerca de donde estaban esas dos personas que tanto me dieron y que les quedó tanto por recibir de mi parte, fue inevitable derramar algunas lágrimas, tenía la necesidad de decirles todo lo que me estaba ocurriendo, tenía ganas de decirles que mi vida se estaba convirtiendo en una aventura y que las cosas cambiaban, por fin la locomotora comenzaba a andar.

Lentas, las ruedas de la locomotora se van moviendo, lentas pero seguras, poco a poco ese ritmo persistente y regular que se va apresurando indica que la máquina está funcionando y que no se va a parar fácilmente, todavía está arrancando, pero por fin lo hace, no es la espera en la estación, no es la espera sin respuesta, la respuesta de cuando todo va a comenzar, cuando voy a volver a caminar tan seguro como antes.

Pero ya estamos saliendo de la estación, ya dejaré atrás una vida que dio todo lo que tenía que dar.

Ahora es la hora de viajar a nuevos lugares, experimentar otras cosas, es hora de pensar en mi y de pensar en los que quiero, pensar única y exclusivamente en un ente que solo existe en mi imaginación ya es cosa del pasado.

Me siento feliz y optimista, puedo hablar de planes de futuro de otra manera distinta, no como antes, y tengo a Cataluña más cerca de lo que la tenía antes, ahora es sólo cuestión de un incansable y sacrificado año de trabajo y de planificación.

Siempre he dicho que nada es imposible, que quien quiere puede, que si se trabaja duro, todo es posible... El otro día leí un cuento acerca de la realización de los deseos, concluía así: Si tu deseo no lo has cumplido es porque aún no lo has pagado.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Ya en materia

Parece extraño, pero hoy he tenido las primeras clases en mi facultad, y me resulta difícil imaginarme dentro de ese ámbito, ya que un gran porcentaje de mi vida lo he dedicado a otra cosa totalmente distinta. Hoy ha sido una primera toma de contacto con las clases y lo único que he sentido a lo largo del día ha sido una gran ilusión, es como si la gran piedra que tenía en el camino se hubiese esfumado y por fin pudiese avanzar. Estoy contento e ilusionado, esta vez puedo palpar la mejoría y esta vez si que depende de mi poder seguir hacia adelante, esta vez está solamente en mi poder cambiar la suerte que he tenido todos estos años y poder cambiar el rumbo de mi vida.

Hoy me sentí bien en clase, porque estaba haciendo algo que de momento creo que es lo que al nuevo Álvaro le comenzó a apasionar. Cambiamos, y a veces nuestras vidas toman derroteros que hace un tiempo no creerías que nunca tomarías.

Me gustaría citar el caso de un monje, este señor era de aquellos ateos que si les decías que si se metería a monje su reacción sería soltar muchas palabras malsonantes, pero al fin y al cabo acabó en un convento perdido en Grecia.

Ninguno de nosotros sabemos donde vamos a acabar, eso es lo bonito de descubrirnos cada día, pero creo que si que podemos apostar más por un camino u otro.

Hoy me siento ilusionado.

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P.D: Te quiero. Tu W.

martes, 8 de septiembre de 2015

Un nuevo camino

Mañana comienzo un nuevo camino, mañana comienza otra etapa de mi vida. Nuevas expectativas. Un nuevo camino por recorrer al fin y al cabo.

Lo recibo con los brazos abiertos, esperando que la decisión que tomé hace unos meses sea la decisión final... Un camino en el que me encuentre a gusto y en el que pueda ser feliz.

Tengo muchos miedos, no sé bien lo que pasará, pero si sé lo que quiero que pase.

Sé claramente lo que quiero en todos y cada uno de los aspectos de mi vida.

Pero me los reservo.

Adelante.

Cacaolat

Hay muy pocos motivos que me quitan el sueño, pocos pero contundentes. Uno de ellos es el amor, tanto para bien como para mal el amor a veces me impide dormir, podría ser la emoción de ver a esa persona que quieres la que te quite el sueño... O también te podría quitar el sueño cuando esa persona se va sin decir nada. Aún así, dicen que no hay mal que por bien no venga, (no sé si lo habré citado bien). Digo esto porque estos procesos de desconexión que mi novio ha tenido me han llevado a creer más en que le quiero, en que no es una ilusión ni es una confusión, sé que lo que siento es real.

A partir de ahora solo hablaré de esto en mi diario, porque puede llegar a resultar cansino decir una y otra vez lo mismo, pero cuando llegan estas rachas me gusta recordar lo bueno, aún así no me hace falta recordar nada para seguir queriéndote.

Me cabrea muchísimo que la gente opine sin saber, que digan cosas que sólo tienen lógica en sus vidas. Nadie ha sentido lo que yo he sentido, absolutamente nadie...

No sabría como explicarlo.

Es una relación a distancia, pero la distancia une más de lo que separa, estos 2000 kilómetros que hay entre nosotros los voy disolver.

Lo único cierto que me ha comentado un amigo es que actualmente la gente busca facilidad y rapidez en todo, es así que en el amor también se busca una facilidad y una rapidez. Es un error, un gravísimo error... Las cosas no son así. Yo soy de los que piensan que cuando algo te falta, lo puedes apreciar muchísimo más.

¡Imagínense!, que una pareja supere la dificultad de una relación a distancia, y que encima se les interpone en medio un océano y un mar, 2000 kilómetros de geografía que lo único que hacen es interponerse en medio de ellos, pero cuando consiguen superar toda esa distancia... Imagínense...

Es una mezcla de muchas cosas ahora mismo. 

Siempre pienso en las esposas cuyos maridos se fueron a la guerra y nunca jamás volvieron, aquellas que querían a su amor realmente esperaron eternamente a que apareciese, y es que aunque parezca una cursilada, es así, esas mujeres eran viudas, pero prefirieron seguir queriendo a la persona que les hizo realmente feliz. Éste es mi gran ejemplo.

Sólo hacen falta mucha ilusión y muchas ganas, para todo, 

No me siento ni triste, ni angustiado... Sólo preocupado.

Se acerca octubre, y se avecina un cacaolat en donde tu sabes.

Quiero que sepas que estoy aquí, ¿Vale?, para cualquier cosa, y ten por seguro que cuando vuelvas de esta desconexión habrá alguien que te estará esperando con los brazos abiertos.


lunes, 7 de septiembre de 2015

En tierra de nadie

Se avecina algo desconocido, se avecina un campo que nunca antes había pisado: el derecho. 

Tengo miedo, preocupación... No sé como van a ir las cosas, me encuentro en un modo defensivo ante lo que pueda pasar. Quiero pensar que todo irá bien y que mis objetivos se cumplirán. 

Pero me siento mal.

¿Por qué? 

No lo sé... 

Necesito ayuda. 

Estoy a punto de pedir a gritos... 

¡¡¡Socorro!!! 


domingo, 6 de septiembre de 2015

Campeón

Es extraña la sensación, nunca la había sentido tanto, nunca la había identificado como ahora la identifico...

Es una de esas veces que te alegras mucho por alguien...

Parece como si incluso esa felicidad te hiciese feliz... Bueno, en realidad no lo parece.

Sino que lo es.

Hace muchísimo tiempo que no me enamoro, es más, pensaba que no me enamoraría nunca, pensaba que tendría dificultades para encontrar a esa persona, a esa persona que me capte y no me deje escapar, esa persona que hace que los planes tengan algún sentido...

Otra vez mi cabeza es un revuelo, pero esta vez es un revuelo de cosas buenas.

Esta vez la persona que me ha captado me ha dado una alegría, me ha dado una lección muy importante, y es que nunca, nunca, nunca hay que rendirse.

Pueden venir otras personas a intentar explicártelo, pero solo lo entiendes cuando alguien te llega a transmitir de verdad.

Y él...

¡Que voy a decir de este luchador nato!

Un simple felicidades no representaría la alegría que me diste, quizás, mi regalo más preciado va ser regalarte un hueco en mi cabeza y regalarte parte de mi tiempo.

El tiempo es algo que nunca vuelve, tu tiempo es la cosa más preciada que puedes tener, dedicar tiempo a alguien es regalarle algo que nunca va a volver hacia ti.

Una postal puede volver...

Una rosa puede volver...

Un beso, también puede volver...

Es por ello que quiero que aceptes este regalo, quiero que aceptes mi tiempo, y ojalá pueda darte todo el que pueda.

Mi tiempo sólo se lo doy a aquellos que se lo merecen, sólo se lo doy a aquellas personas por las que la lucha cobra un sentido...

Eres un campeón, un gran campeón.

Estos campeones de batalla, los vencedores...

Tengo claro que te quiero, y quiero que lo tengas muy presente, que yo soy un hombre de fortísimas convicciones y ganas de luchar por lo que vale...

Te quiero.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

El dinero

Hoy, otra bronca, otro drama familiar.

Por culpa del dinero...

Aquí ya me he acostumbrado a la manera de actuar. Hecho, bronca; hecho, bronca...

Cualquier día. Por cualquier cosa. Con cualquiera.

Los tres aquí no podemos vivir, yo ya me voy, pero ojalá me fuese para no volver, cosa que yo ya les he dicho. Ya sé de quien es el problema. Mío no es. Y si es mío es por su culpa.

Otra vez con la rabia en la sangre, otra vez con esa ira... Esa ira tan familiar, esa ira tan asombrosamente fuerte.

La ira y las lágrimas, ellas son esas entrañables amigas que vienen inmediatamente en estos casos. Esas amistades que están ahí para cualquier cosa. Y es que yo ahora no tengo ganas de nada...

Ganas de tirarlo todo por la borda, de acabar de una vez, de dejar de luchar, de dejar de querer seguir caminando aunque sea por un angosto cañón en medio del desierto...

La sensación de asfixia.

Te falta el oxígeno, no puedes más, los últimos espasmos de tu cuerpo, la mirada, penetrante y desesperada, los ojos a punto de salirse de sus órbitas...

La única diferencia es que esta asfixia dura años.

No quiero seguir así... Quiero pensar que algún día podré, tan sólo poder... Poder muchas cosas...

Volver a ser feliz, al menos durante un largo período, ¡volver a poder romper a reír!...

Volver a vivir...

Mis días aquí siguen siendo iguales, sumidos en interminables broncas, porque los puntos de vista que compartimos no son el mismo, aun así enfocando el mismo problema...

A veces pienso que no vale la pena vivir, que es mejor acabar cuanto antes, pero uno ve cosas. Es como si salieses del fondo del mar, cuando te acercas a la superficie, y puedes ver claramente los haces de luz, sentir como rozan tu piel.

Eso es lo que veo, "tan sólo" estoy en un fondo, asfixiándome, un fondo del que tengo que salir y saldré, porque aunque esté muy lejos de la superficie, veo esos rallos, los siento, y cada día están un poco más cerca.

Vale la pena esperar.

¿La razón de esos rallos?

martes, 1 de septiembre de 2015

La historia de aquél "pejiguera"

Todavía recuerdo como si fuese ayer cada uno de los detalles de esa tormentosa relación acabó de dinamitar los cimientos de mi confianza y mi autoestima. La etiqueto como relación porque al fin y al cabo todos tenemos relaciones con cualquier persona con la que entablemos un mínimo contacto. Siento que los recuerdos mas superficiales se van yendo, desaparecen como desaparecen las heridas superficiales que se deben a un roce, como va cicatrizando la herida hasta convertirse en un recuerdo, y como, tras el paso del tiempo, esa cicatriz se vuelve invisible a nuestros ojos. Pero hay otras heridas que no se borran, y aunque cicatricen permanecen durante muchísimo tiempo hasta que finalmente desaparecen, tarde, pero desaparecen.

Sólo llegamos a quedar una vez, tan sólo una vez, una vez en 4 tortuosos meses, la línea temporal es fácil de trazar, el primer mes fue fantástico, el segundo empezó a decaer, los te quieros cesaron, ya no decía ni buenos días, las últimas semanas del 2 mes dejó de darme las buenas noches, a lo mejor una vez cada 3 o 4 días, el 3 mes comenzó a pasar de mí, a finales del 3 mes comenzaron algunas discusiones, y el 4 mes la relación se sumió en el despecho y la desesperación.

Hasta que corté.

Llegó a mi vida prometiendo cosas que nunca cumplió, llegó a mi vida diciendo que yo era la mejor persona que había conocido; cosas que yo nunca terminé de creerme porque ese repertorio me lo conozco perfectamente, pero aun así... 

Caí.

Fue otro más de los muchísimos abandonos que sufrí, fue así como aprendí un poco más acerca de las relaciones, aprendí también a ponerme una dura coraza que me permitiese protegerme. Ya no creía en nadie, perdí las ilusiones, dormía para que el tiempo se pasase.

Derroché segundos de mi vida que no volveré a recuperar, los derroché por alguien que no valía la pena. 

La historia de mi segundo amor puede resumirse en una gran indirecta de 3 meses que él hizo para evitar decirme: No podemos seguir con esto.

El se lleva el premio al cabrón del siglo, pero yo me llevo la palma al calzonazos del siglo.

Es por ello que en cierto sentido pido disculpas si alguna vez puedo resultar tan miedoso... Tan... No sabría como explicarlo... 

Tan sólo sentía la necesidad de sacar de mi interior esa historia. 

Qspqfsb qbsbeb

Hoy, es 1 de septiembre.

El 9 comienzan las clases, comienza un nuevo modo de vida, comienza una etapa nueva, completamente nueva. El giro de mi vida ha sido un giro de 180 grados; de concebir mi modo de vida como un artista a pasar a ser un hombre de leyes hay un paso abismal, y yo lo he cruzado. Nunca me olvidaré de esos casi 3 meses decidiendo si debía o no dejar la música; concluí en que dejaba el conservatorio pero no la música, dejaba ese modo de vida, en realidad yo tengo otras aspiraciones.

Ahora comienzo esta etapa, nuevas metas, nuevas personas, nuevas experiencias, pero todas ellas tienen para mí un plan determinado, que es común a todas, y es que sean definitivas.

Las nuevas metas... Definitivas.

Las nuevas personas... Sí, definitivas.

Las nuevas experiencias... Definitivas.

Mi vida ha sido un constante cambio de perspectivas, objetivos, metas, personas y un largo etcétera. Pero esta vez quiero darlo todo por un camino fijo, quiero luchar hasta el final de los finales por lo que quiero, no me rendiré.

Es ya una cuestión personal, quiero demostrar que todo aquello que me propongo lo puedo hacer, y no se lo quiero demostrar a nadie, quiero demostrármelo a mí, este año voy a aprender a quererme más.

Este año, va a ser un gran año...

Hoy no voy a dejar pasar ese tren, el tren de las oportunidades que sólo vienen una vez y se marchan, hoy, lo voy a coger, quien quiera, que se venga conmigo.

Qspqfsb qbsbeb...

Un pequeño acertijo.

Injusticia e incomprensión

Hoy se ha vuelto a repetir, hoy, la sensación indescriptible de cuando ya quieres mandarlo todo a la mierda se vuelve a repetir, una vez más. No me ayudan, no me comprenden. Cuando te ocurre un problema lo único que hacen es echarte en cara tus errores, tus malas decisiones, tergiversan tu trayectoria para usarla en tu contra. Pago las culpas de otros.

Tengo ilusión, tengo ganas de que todo me vaya bien, tengo ganas de estudiar en un lugar en el que esté contento, un lugar que no me traiga recuerdos viejos que sólo sirven para seguir sumiéndome en el abismo de la frustración. Y es que lo único que ellos consiguen es que cada vez me frustre más. Su comentarios huecos y carentes de intención son como grandes cañonazos que hieren irremediablemente algo de mí que sabe que nunca se va a recuperar.

Ellos, tienen una vida que es muy diferente a la mía, yo he visto otras cosas, he visto cosas que ellos no han visto. Ellos son de pueblo, yo soy del mundo.

A veces he sentido las ganas fuertes de rajarme las venas y dejar que fluya junto a mi sangre las ilusiones que la sociedad se encargó de asesinar. Sinceramente es una frase muy negra pero hay situaciones que a veces se hacen tan injustas.

Me llamaste paranoico, y luego encima me dices que por qué lloro... ¿Es que no lo entiendes?¿Todavía no me conoces?

Me llamaste paranoico, sí, y yo sentí que yo ya no tenía remedio, hace unas horas me lo dijiste y siento que es uno de esos recuerdos que se quedan grabados, uno de esos recuerdos que se escriben en tu piel y se quedan en carne viva, doliendo como la primera vez que empezaron a doler. Yo sólo quiero mejorar, salir de este agujero, sólo quiero tener opciones, opciones fuera de este grano de polvo en medio del Atlántico, yo estoy hecho de otra madera, no quiero seguir aquí.

Otra vez mi cabeza es un revuelo del que salen disparados pensamientos negros y funestos. Sí, negros y funestos. Cuando me hieren lloro, y hoy, he llorado. Pero cuando me vieron llorando y me preguntaron que por qué lo hacía, dejé de llorar, dejé de creer en otros y entonces me dí cuenta de muchísimas cosas. Cree en ti, nadie lo va a hacer.

Estoy saliendo del pozo, de esa cueva, de ese abismo en el que caes por culpa de los escupitajos de las injurias de los demás. Sí, estoy saliendo.

Creo en mí, creo en el día que pueda reírme a carcajada limpia de estos momentos, del momento en el que te pueda abrazar sin miedo a que mañana tengamos que despedirnos, o sin el miedo de que otro te diga te quiero... Creo en el día en que el que por fin pueda ser dueño de mi destino, de que no tenga que justificar el por qué de mis acciones. Creo en el día en el que haga ver lo que valgo realmente.

Aunque no lo parezca en mí se encuentra un positivismo abrumador. A veces solo queda tener paciencia.

En fin... Poco a poco, ¿No?.

domingo, 30 de agosto de 2015

Decepción, tristeza, impotencia

Quiero enmendar mis errores.

Quiero hacer las cosas bien desde el principio.

Porque valgo la pena.

Cuando te pierden el respeto, cuando tu espacio vital es violado... Cuando eso ocurre, han echado tu dignidad por los suelos.

Ayer me perdieron el poco respeto que me tenían.

Todo lo que queda por hacer es ahogar las lágrimas en mi almohada...

Dejar que el tiempo pase.

Dejar que el segundero marque el tempo hasta que nos resolvamos todos en nuestra cadencia final.

Quiero un abrazo tuyo, que pueda apoyar mi cabeza en tu hombro y poder sentir que no estoy solo...

No sé si lo merezco... 

lunes, 24 de agosto de 2015

La niebla se disipa

¿Nunca os ha pasado que a medida que bajáis de la montaña y os vais deshaciendo de la niebla en una noche oscura hay algo en vuestro interior que logra descansar?

Ahora estoy así. Saliendo de la niebla.

En la salida de la niebla lo pillé huyendo por las calles, necesitaba ayuda... Pero él no sabía a quien pedírsela. Eso es lo que me dijo.

El caso es que yo también necesitaba ayuda. ¡Qué mejor que ofrecerle mi mano!

Ayudarnos mutuamente, ¿No?.

Eso sí, toda ayuda tiene un precio. 

Que sean dos cacaolats, uno con nata y otro sin nata. 

Venga va, hoy invito yo.

domingo, 23 de agosto de 2015

Quiero llorar

A veces siento que las cosas que me pasan intentan alejarme de la felicidad, que lo que yo debo de hacer es dejar de perseguirla, o dejar de pensar en que algún día me encontrará y se vendrá conmigo para no irse jamás. A veces siento que no estoy hecho para ello, siento que estoy hecho para otras cosas que no son de la vida, a veces me siento una simple máquina. Suelo pensar que no tengo derecho a la felicidad de la que gozan otras personas.

Últimamente la vida me ha enseñado que pienses mal para que aciertes.

Piensa mal y acertarás.

Prepárate para lo peor, es mejor no darse contra la pared.

No se bien que es lo que pasará, es una especie de camino entre la niebla que debo seguir hasta que se disipe, y analizar el sitio en el que la misma niebla me ha obligado a estar para poder seguir mi camino. Mi cabeza es ahora un revuelo.

Detesto estar en el sitio en el que estoy a veces, y a veces el sitio en el que estoy no me desagrada tanto como otras veces. Sé que es lo que debería hacer pero no lo quiero hacer, todavía no... Y ese ha sido mi problema, cuando decir basta.

Aquí sigo, queriendo llorar, soportando, soportando más todavía.

Y es lo que me pasa siempre, mi eterno problema, que lo único que parece ser que se me da bien es el "aguantar lo que me echen".

Apreciémonos, porque nadie va a venir a hacerlo.

Ahora, solo quiero llorar.

domingo, 16 de agosto de 2015

Loco

Otro día más en aquella fiesta. Otro día más rodeado de personas que lo único que hacían era darme cuenta de que debía escapar cuanto antes, aquel no era el lugar para una persona como yo, básicamente porque indirectamente esas personas hacían de mi un extraño en aquél lugar. El pueblo, ese lugar en el que encontraba de pequeño la inspiración para las fantasías de un niño ilusionado, ahora se convertía en un mausoleo de ilusiones muertas, de recuerdos que vuelven en forma de fantasmas de la infancia, aquí parece que el tiempo se ha parado. Tú también te has parado. Volver. Salir de aquí. Escapar y salir corriendo como un caballo desbocado y levantar las alas para comenzar mi vuelo, imparable. Todavía es demasiado pronto, aunque poco a poco hay pequeños momentos que indican que pronto se acabará esta tortura, que pronto seré libre.

20 años de rodaje por este mundo y todavía hay quien me trata como un niño inexperto y consentido. No me considero ninguna mente privilegiada, al contrario, me considero un grano de arena entre millones de piedras de tamaño faraónico, pero algunas veces pienso que en este pueblo ando rodeado de catetos. Sí, de catetos. Mentes cerradas y ancladas en un pasado que perdura en sus cabezas huecas. Mentes que en su inmensa individualidad estigmatizan a todo aquél que no entre en su cuadrada concepción de la realidad. A veces me pregunto cuando pasará todo esto, cuando seré dueño de mi futuro y tendré que dejar de aparentar lo que no soy; cuando al fin podré actuar libremente y tener que dejar de actuar en la sombra, actuar como un prófugo, como si lo que hiciese estuviese penado por la ley. La ley.

¿La ley? 

Podría concluir diciendo que no nos regimos por la ley que todos conocemos, sino que nos regimos por la ley que nos han impuesto los prejuicios. Los prejuicios. 

No debería decirlo pero a veces pienso en el día en el que pueda cogerte de la mano y decirte, escapémonos juntos de esta realidad y construyamos al fin la nuestra. Y corramos y volamos y saltemos sin tener que justificar por qué hacemos el loco de esa manera. El loco... 

Soy simplemente otro loco de esos que todavía creen en la locura como algo bueno.

El pase a mi felicidad...