jueves, 8 de octubre de 2015

Plegarias a la inmensidad del orden desconocido que nos rige.

Llegado a este punto, pienso que habrá algo que nos gobierne, algo que actúe como guionista de esta historia. Han pasado de convertirse en deseos, a convertirse en plegarias a lo desconocido, como última baza, como clavo ardiendo al que agarrarse cuando lo que hay debajo de tus pies se consume a la velocidad de la luz.

Será un dios... 
Será una fuerza cósmica...
O serán la fuerza de nuestros deseos...

A ese elemento le dedico las plegarias que en forma de lágrimas pugnan por salir cada noche. Le pido a aquello que lo lleva todo que por favor no me separe ni de mis últimas ilusiones ni me separe de el. 

Sólo... Te lo pido... 

Un poco de suerte nada más...

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