lunes, 5 de octubre de 2015

La lucha contra lo imposible I

Ira, rabia, dolor, lágrimas, impotencia, tristeza, frustración. Y que más. Es lo único que parece que me aportan, parece que desde hace unos años nos vemos arrastrados a esa vorágine destructiva.

Y es que aunque me tachen de egoísta ninguno de nosotros somos buenos para ninguno de nosotros. Yo ya se que no puedo hacer nada más para intentar que vean más allá de sus ojos cerrados, ver más allá de su pensamiento obsoleto y atrasado. Sí. Están atrasados, su mentalidad es cerrada, es escéptica ante cualquier cambio. Su zona de confort está delimitada y vallada por sus convicciones. Salir de ella, ser valiente e intentar lo imposible es para ellos cualquier cosa menos buena.

Atreverse a lo imposible, atreverse al cambio, atreverse y hacerlo. Han vivido en su conformidad, y aunque les plantee soluciones para poder llegar a un acuerdo ellos no quieren entenderme. 

Es que sinceramente ha sido así toda mi vida, ellos nunca me han entendido, tienen sus ideas escritas a fuego en sus mentes y nunca cambiarán de ideas. 

Y quiero huir, no puedo más con ellos, a veces siento la necesidad de gritar y estallar en pedazos en medio de una gran explosión fruto de la ira, a veces tengo ganas de consumirme en mis lágrimas y diluirme entre las ilusiones que día a día asesinan con los ojos escépticos de la incomprensión.

Y es que es todos los días lo mismo. Yo soy don defectos. 

Me aseguró que nunca sería feliz allí a donde fuese, es más, me dijo que nunca seré feliz.

Por eso voy a intentar lo inimaginable, y lograré plantarme en Barcelona y estudiar donde siempre he querido, no quiero seguir posponiendo mis ilusiones. No quiero seguir diciéndole no a mis sueños, no si el argumento para renegar a ellos está fundamentado en el conformismo.

No puedo seguir más renegando a lo que quiero, a lo que siempre he querido. 

¡No es imposible!

Pero ellos me ven con sus ojos, 

Según ellos soy un loco que lo único que hace es dar saltos de un lugar a otro, sin saber muy bien que camino tomar, lo que ellos no saben es que el camino que tengo que tomar está en la dirección opuesta al que ello me marcan.

Creen que no soy capaz, no creen en mí. 

Asienten para callarme, como se les hace a los locos, pues igual...

Ellos creen que la vida es estudiar para ganar dinero y subsistir.

Yo creo que hay que comenzar a vivir desde ya mismo. 

Ya estoy harto, quieren que sea igual que ellos, quieren que entre en sus parámetros, y yo ya me salí de ellos hace muchísimo tiempo. Cortándome las alas no es la manera para dejarme volar. Necesito volar, salir, escapar y huir.

Parece todo catastrófico, parece una exageración de un adolescente tardío que está rebelado contra sus padres. 

Pero no es así.

Es una historia que se lleva repitiendo siempre, desde que comenzó a despertar en mí la idea de libertad. Desde que mi mente despegó hacia otros lugares que ya no podré dejar.

A veces pienso, pues sí, estoy loco, loquísimo, ¡como una cabra!, quizás sea esa mi esencia. La locura.

Soy ese revuelo de miles de cosas indeterminadas, ese revuelo de ilusiones, impulsos pasionales, locuras. Un bohemio.

Pienso mucho en el día en el que pueda emanciparme, y por fin ser yo, y no ser quien quieren que sea. Por fin poder tomar decisiones sin tener que rogarle a los dioses...

Pero creo que es momento de rogar a ese ente que lo mueve todo, rogarle que por favor, me ayude.

Lo que ellos identifican como mi defecto, yo lo identifico como mi ser, que para mí, es mi gran virtud.

Supongo que ahora la frustración es demasiado grande como para escribir algo en claro, y que se entienda mínimamente lo que siento... 

No sé, todo es confuso y a la vez claro. La contraposición de nuestra manera de ver las cosa, representada en esa confusión/claridad a la que nos arrastramos cada vez que nos encontramos.

Ayuda... 

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