domingo, 4 de octubre de 2015

Me voy a la Granja

Supongo que ya es domingo por la tarde, ese momento de la semana que tanto detesto, y supongo que es también porque casi no he trabajado nada, el por qué siento que hoy es un domingo mucho mas pesado que cualquiera.

Hoy no busco la soledad, hoy no busco la introversión que a veces me puede caracterizar.

Tendré que ponerme a trabajar, empezar a tomarme los estudios como si de mi trabajo se tratase... Hoy me levanté diciendo, quiero acabar la carrera ya, ahora mismo, quiero saborear los primeros índices de independencia, quiero hacer el loco con mi vida sin tener que pensar en las repercusiones que pueda tener...

Me encanta vivir al límite, y aunque ellos quieran protegerme, yo sé que soy un buscador de experiencias límite.

Me encantan.

Pero últimamente las cosas han cambiado, han sido tres años... Extraños.

Y me levanto esta mañana queriendo acabar ya, queriendo tocar la independencia.

Me he levantado queriendo muchas más cosas, un revuelo de miles de cosas...

Moverme de aquí, volar lejos, estar lejos, respirar otra cosa, huir de esta capital de provincia, anquilosada en cierto sentido. Me encuentro entumecido. Apático. Pero a la vez con ganas.

Es una época muy rara, muy extraña.

A la vez apática y a la vez no...

Yo que sé.

Supongo que ahora iría a la Granja a tomarme un cacolat con una ensaimada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario