miércoles, 7 de octubre de 2015

El puente hacia lo infinito

Quiero que venga el año que viene, que vaya todo bien, lo quiero, y ya se ha tornado como el capricho de un niño pequeño, que patalea y llora sin parar hasta que lo consigue.

Estudio e intento avanzar, pero las rocas que me ponen en el camino se hacen cada vez más pesadas de destruir.

Pero hay que insistir, luchar incansablemente, no dejar de perseverar.

Pero es que por fin vuelvo a tener ilusión en algo, algo en base a lo que poder trabajar, algo con lo que soñar por las noches, algo a lo que abrazarme cuando todo se vuelve negro.

Me acuerdo de la película "En busca de la felicidad".

Es mi meta, lograrlo, alcanzarlo, superarlo y sobrepasarlo, por fin conseguir algo, no basarme en proyectos vacíos que acaban muriendo, no, este va a ser un proyecto vivo, y haré todo lo posible por conseguirlo.

Aunque a veces decaiga por su culpa, aunque me pongan miles de zancadillas, me levantaré, y me levantaré cada vez mas fuerte, mas enérgico, forzando una estremecedora sonrisa.

Ya se acabó, ya no soy un niño.

Su problema es que no me comprenden, no creen en mí.

Yo les voy a enseñar a que sí pueden hacerlo.

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